Cuando sentís vacía te sentís sola.
Cuando te sentís sola sentís que no hay nadie en quién confiar.
Cuando no hay nadie en quién confiar sólo querés encontrar a alguien que te haga volver a sentir viva.
Cuando querés encontrar a alguien, no lo encontrás, y te volvés a sentir sola.
Cuando te volvés a sentir sola te sentís un fracasada.
Cuando te sentís una fracazada sólo querés llorar.
Y cuando querés llorar necesitás un abrazo... otra vez.
¿Se dan cuenta? Siempre estamos en la misma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario