"Siempre estás sonriendo... ¿Nunca estás mal?"
Eso me preguntó un amigo hoy. Y la verdad que le contesté con la pura verdad:
- "Me gusta sonreír, pero cuando estoy mal trato de ocultarlo, entonces sigo sonriendo, y aparentando que estoy genial".
Realmente su pregunta me sorprendió. ¿Tan bien aparento? ¿Tan bien me oculto abajo de esa sonrisa para no demostrar cuando algo me jode? ¿Tan orgullosa puedo llegar a ser de no querer demostrar a la gente que estoy mal?
¿Por qué? No sé. Quizás es que no quiera que los otros se preocupen por mí, o tal vez es sólo que me jode estar mal y odio que me vean de esa forma. No sé porqué soy así, ni tampoco porqué reacciono así. Tampoco sé porqué no me gusta llorar (aunque siempre lagrimeo). Y ni siquiera sé cómo avanzar ante los problemas, ni tampoco sé cuál es la forma correcta de caminar la vida.
Posiblemente parezca una loca y orgullosa al decir todo esto, pero no sé cómo hacer mejor las cosas, quizá me equivoque al tratar de ocultar lo que realmente me pasa, pero me sale así, y así soy yo.
Escribiendo esto me doy cuenta de que muchas veces creemos que sabemos casi todas las cosas, pero de las más importante nos olvidamos. Nos olvidamos de ser nosotros mismos , nos olvidamos del otro. Nos olvidamos de aceptarnos como somos, y de aceptar al otro como es. ¿Por qué? Porque creo que todo empieza en prejuzgar y criticar al otro. Por ende cada uno va tratando de modificar lo que a los demás le jode, así tratamos de cambiar, y terminamos siendo alguien que en verdad no somos.
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