A ti que te faltó valor para pelear por ti. A ti que te consuelas con cubrirte de Channel las huellas de mis besos. A ti ya no te queda nada. A ti que por despecho estás pensando con los pies. A ti que me dejaste solo incluso cuando estabas en mi compañía. A ti ya no te queda nada.
A ti te estoy hablando, a ti, tan sorda y resignada. A ti que duermes con tu orgullo y te dejas tocar con tu rencor barato. A ti que te gusta ir de mártir repartiendo culpas que son sólo tuyas. A ti te estoy hablando, a ti, porque no hay nadie más que entienda lo que digo. A ti ya no te queda nada, y a mí me queda por lo menos este síndrome incurable de quererte tanto.
[Me siento tocada con esta canción. Perdón.]
No hay comentarios:
Publicar un comentario