Quizá no soy perfecta, pero esta soy yo:

Buenos Aires, Argentina
Acelerada. Ambiciosa. Lujosa. Responsable. Ingenua. Ilusionada. Simpática. Bibliófila. Dramática. Extravagante. Extrovertida. Tímida. Orgullosa. Inteligente. Lectora. Compañera. Aficionada en el deporte. Detallista. Melancólica. Positiva. Realista. Única. Pensativa. Perfeccionista. Observadora. Demostrativa. Sensible. Perseverante. Activa. Impaciente. Loca. Divertida. Respetuosa. Ubicada. Segura. Miedosa. Bárbara.

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2012-05-25

La sociedad en la que vivimos es muy extraña. Está llena de contrastes. Contrastes que sinceramente aveces lastiman, pero que nos acostumbramos a ver. 
Nos acostumbramos a ver la pobreza, pero a la vez la riqueza.  Nos acostumbramos a ver desigualdades. Ver injusticias. Todo esto ocurre diariamente, segundo tras segundo. Mientras un niño en África muere por un trozo de comida, otro niño se está subiendo a la 4x4 de su padre para ir al colegio más caro y prestigioso. Mientras muchas personas luchan por trabajar, otras sin hacer ningún tipo de esfuerzo consiguen todo "de arriba" y lo peor es que están orgullosas de ello. Mientras la gente piensa que existe algún político transparente, éstos compiten por ver quién es más corrupto. Y mientras todo esto pasa, la vida se pasa. 
No nos damos cuenta que vivimos diariamente con este tipo de cosas, o mejor dicho, sí nos damos cuenta pero ya nos acostumbramos. Y no es que diga que nos de igual, sino que perdimos la esperanza de que se pueda cambiar. Creo, y tengo la esperanza, de que algún día la situación va a cambiar, no sé si en su totalidad, pero sí en una parte. Sospecho que si todos hacemos algo por los demás, algo va a cambiar, y para bien. Por que dar al otro es amor. Y con el amor todo se puede. El amor es el mayor poder que un ser humano puede tener, no hay nada mejor. Y no hay nada que pueda ganarle. 

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